Cuando el embarazo se hace esperar, la atención suele concentrarse en la mujer. Sin embargo, en aproximadamente la mitad de los casos hay un factor masculino participando, solo o combinado con uno femenino. Por eso el estudio del varón empieza el mismo día que el de su pareja: es sencillo, rápido y aporta muchísima claridad.
Un proceso que tarda unos 72 días
Cada espermatozoide tarda alrededor de 72 días en formarse y madurar. Esa cifra tiene una consecuencia práctica: lo que ocurre hoy se refleja en el semen de dentro de dos o tres meses. También explica por qué, cuando se corrige una causa, la mejoría se ve en ese plazo.
Qué evaluamos
El espermograma es el estudio central: mide cuántos espermatozoides hay, cómo se mueven y qué forma tienen. Lo expliqué en cómo se lee un resultado de espermograma. Además revisamos las hormonas que dirigen la producción, como la FSH, la LH y la testosterona; las vías por las que viajan los espermatozoides; y, en situaciones puntuales, la fragmentación de su ADN. El examen físico y la ecografía Doppler permiten detectar un varicocele, una dilatación de las venas del testículo que afecta a alrededor del 15 por ciento de los varones.
Lo que depende de los hábitos
La calidad del semen disminuye de manera gradual a partir de los 40 años, y los hábitos pesan mucho: el tabaco, el alcohol en exceso, el sobrepeso, el sedentarismo, los anabólicos y el calor sostenido en la zona genital afectan directamente la producción. Sobre todo eso hay margen de acción. La alimentación también cuenta, y la desarrollé en ¿lo que comemos afecta nuestra fertilidad?.
Leé la nota completa
En el sitio de Embrya Fertility repasamos cada factor masculino, qué puede alterarse en cada uno y con qué estudio lo evaluamos.
Dr. Lucas Almoño — Director de Equipo Embrya Fertility

